las nuevas viejas chismosas que te avisan si pasa algo malo

Todos tenemos en nuestras vidas personas que suponemos deben tener algún poder psíquico, no por que tengan visiones o hablen con seres del más allá o algo parecido, si no porque al segundo que se da una noticia, ya nos están mandando un mensaje informándonos al respecto. Si conoces alguien así seguro que te preguntas como es que hace para tener todas las primicias y comunicarlas antes de que pase un minuto, desde eventos políticos hasta las muertes de conocidos lejanos de los que la verdad ni te acordabas, vamos, que lo saben todo.

Si tan solo pudieses canalizar el poder de esa persona para mantener un ojo vigilante en tu casa quizás podrías salir tranquilo y dejar la paranoia en casa y relajarte como Dios manda, pero claro, eso es un poco egoísta de tu parte e incluso tu vecino sobrenatural tiene mejores cosas que hacer que vigilar las 24 horas tu puerta y los alrededores para garantizar que no haya algún criminal rondando por allí. Así que tocará buscar una propuesta diferente pero efectiva para mantenernos al tanto de lo que sucede en nuestros hogares.

En este caso la tecnología como siempre viene a nuestro rescate y tenemos así las alarmas, que fácilmente podríamos resumir como tener una vecina vigilante siempre en casa y que comience a gritar como una desquiciada si llega a sentir algo sospechoso en la casa y no se detendrá hasta que te acerques a revisar porque podría ser algo serio o no, pero eso no lo sabe tu vecina hipotética así que te toca a ti descubrirlo.

Una alarma es un dispositivo sencillo con normalmente una solo función programada que se basa en detectar algo, como no los dicen los cerrajeros urgencias, si lo llega a detectar entonces romperá en un ensordecedor chillido imposible de pasar por alto, obligándote así a llegar hasta la alarma a detenerla de forma manual.

En cuanto a los mecanismos que disparan una alarma son sumamente variados, pues vienen de todos los tamaños y funcionalidades, podemos encontrar una alarma en parte paralelas que una vez estas partes son separadas se procede a sonar la alarma. Pueden detectar movimientos o detectar sonidos, las opciones son múltiples. Lo interesante de las alarmas es que podemos activarlas a voluntad, así pueden pasar el día desactivadas, descansando y antes de dormir las activamos para que estén al pendiente de cualquier alteración que por las horas no debería de estar sucediendo.

Si llega a pasar algo el escándalo que ocasionará la alarma será suficiente para despertar a varios vecinos incluso. El sonido y volumen del mismo son grandes factores de venta que debemos tener en cuenta a la hora de hacernos con una alarma, normalmente están impresos a gran tamaño en la caja para que las personas puedan decidir de forma fácil cual detector les conviene más.

Aparte podemos comprar algún modelo un poco más avanzado, como que se conecte a Internet y podamos ser alertados no solo con la estridente alarma sonora, si no también mediante una notificación directo al móvil y ver también un registro de las veces que la alarma ha sido activada, desactivada y disparada.